Sobre mí
Andorra, Barcelona, familia, derecho, deporte… y una cocina que, por alguna razón, siempre ha estado encendida.
Me llamo Pere Augé y, si tuviera que explicar de dónde vengo, diría que mi historia es una mezcla muy mía: Andorra, Barcelona, familia, libros de derecho, deporte… y una cocina que siempre ha estado encendida.

Los orígenes
Andorra, Barcelona y una sensación de pertenencia
Aunque mis orígenes son andorranos, mis primeros años de vida transcurrieron en Barcelona. Eso sí: cuando llegaban las vacaciones, tocaba volver a casa. Subíamos a Andorra, a Escaldes-Engordany, mi parroquia de origen.
Aquel «subir» era casi un ritual: de la ciudad grande e impersonal al país pequeño, de los edificios y el olor a gasolina al aire limpio y fresco, del bar Burgos y los fogones capitaneados por la tía Ignasieta y, en definitiva, a aquella sensación de pertenencia que, cuando eres niño, no sabes describir pero que ya te acompaña y te identifica.

La familia
Espot, Casa Sucarana y la memoria familiar
Fruto del amor incontestable de Maria Rosa y Pere, que continuó hasta el último momento de ambos, mi historia tiene mucho que ver con los dos apellidos de mi madre, que no son solo letras en un papel: son un relato que explica una vida.
Espot me ancla a una familia muy arraigada en Andorra, a la Casa Sucarana; de allí son aquellos primeros recuerdos de infancia en Escaldes-Engordany que, unidos a los inolvidables relatos de mi madre, me han permitido construir una memoria histórica que se remonta muchos años atrás.

El apellido Augé
El abuelo Josep, un bohemio brillante
Y por supuesto, Augé, que me conecta con un abuelo, Josep, un prohombre de gran personalidad, de aquellos que hoy llamaríamos «irrepetibles», que vivió la Barcelona de principios del siglo XX y que, pese a destacar en el mundo de la banca, lo que de verdad le gustaba era leer, escribir y el canto lírico. Un bohemio brillante, coetáneo de Santiago Rusiñol, de vida corta pero intensa.
No llegué a conocerlo en persona, pero gracias a los relatos de mi madre tengo la sensación real de haberlo conocido. Y así fue que, con el permiso de mi padre, un día decidí honrar su memoria y adoptar su apellido: junto a mi nombre —Pere— quedó fijado para siempre lo que realmente soy, unido a mi origen, Andorra.
El primer contacto con el derecho
La abuela Trini y los libros jurídicos
Mi primer contacto «de verdad» con el mundo del derecho tiene mucho que ver con mi abuela Trini Espot. Quedó viuda muy joven y trabajó duramente en Barcelona para que a mi madre, hija única, no le faltara de nada. Se especializó en el asesoramiento y la comercialización de libros jurídicos y contribuyó a montar bibliotecas de algunos de los mejores abogados de la Barcelona de la época.
En casa había derecho por todas partes —literalmente—: de pequeño veía pasar y apilarse códigos, manuales y doctrina como quien ve pasar cajas de juguetes. En verano la acompañaba en sus visitas a los despachos, y así conocí la profesión de abogado antes incluso de saber que acabaría dedicándome a ella.

Formación
Derecho en Barcelona y el magisterio del Bufet Pintó Ruiz
Llegada la hora, la decisión fue fácil de tomar: estudié Derecho en la Universidad Central de Barcelona. Después completé la formación con un máster en Fiscalidad y estudios preparatorios de doctorado.
Y llegó una de esas etapas que te marcan: entré como pasante en el Bufet Pintó Ruiz. Tuve un maestro y mentor extraordinario, el Sr. Pintó, un jurista único e irrepetible. Allí aprendí técnica, criterio, ética profesional y aquella manera de trabajar tan particular. A aquel despacho y a aquel equipo les debo gran parte de lo que soy como abogado. Lo digo tal cual: gratitud eterna.

1993 · El regreso
1993
Volver a casa, a Andorra
Después de seis años trabajando en Barcelona, y con la sensación de haber alcanzado suficiente madurez, hice lo que en el fondo sabía que acabaría haciendo: volví a casa, a Andorra. Comencé mi carrera como abogado sénior desplegando las distintas materias del derecho —civil, administrativo, mercantil y fiscal— y descubrí el penal, hasta entonces nunca explorado.
Con el tiempo fui afinando la brújula: el derecho corporativo y la fiscalidad internacional estratégica fueron, y siguen siendo, los ámbitos en los que me he especializado, porque se han convertido en los más útiles a la causa: guiar a aquellos que pueden ayudar a proyectar Andorra hacia el futuro desde las vertientes social y económica.

Vocación de país
Invest With Andorra y la Marca Andorra
Un día descubrí en mí aquello que más me había de motivar y que aún hoy me motiva más que ninguna otra cosa: una vocación innata por promover Andorra como destino natural del talento y la inversión internacional, consciente de la necesidad de diversificar nuestra economía tras el sacudón de la crisis financiera de 2007.
Es en esta época cuando nace mi colaboración con la Confederación Empresarial Andorrana (CEA), donde dirigí primero la Comisión de Relaciones Internacionales y después la Comisión Marca Andorra. Y a partir de aquí, viajes, conferencias y mucha promoción del nuevo modelo que Andorra ofrecía al mundo bajo el lema «Invest With Andorra»: de España a Francia, pasando por Rusia, China, los Emiratos Árabes, Azerbaiyán, México y dondequiera que hubiera la oportunidad de explicar todo lo bueno que nuestro país podía ofrecer.

Comunicar
Escribir, la radio y la televisión
En paralelo empecé a escribir —porque a veces escribir es otra manera de ordenar el mundo— y a colaborar en medios como ARA.AD, El Periòdic d'Andorra, el portal All Pyrenees o la revista La Nova Escapada, y también en la radio y la televisión: en RTVA, en el programa «Ara i Aquí» con Àlex Lliteras y, posteriormente, en el «Fent Números» con Jordi Lorente, donde todavía colaboro.

2019 · Un punto de inflexión
2019
La Marca Andorra, en el cajón
En 2019 las cosas cambian y, una vez presentado un malogrado proyecto de Marca Andorra que acabó guardado en el cajón de la historia por los cambios políticos de la época, dejo la parte activa de la CEA como miembro de la Junta. Sigo vinculado a ella como miembro del jurado de los Premios CEA, especialmente el de Marca Andorra, siempre con la esperanza de que el proyecto se recupere, más aún en momentos de indefinición y falta de visión de futuro como los actuales.
Deporte
Andorra Club Gel y UE Santa Coloma
En el ámbito personal, los últimos años me he ido acercando al mundo del deporte. Aunque lo practico de manera intermitente (sobre todo en casa, que es donde uno se cree atleta sin que nadie lo juzgue), me ha interesado mucho más la vertiente organizativa: tanto impulsar el alto rendimiento, como hecho diferencial donde Andorra tenía mucho que decir, como la gestión de clubes deportivos.
Esto me ha llevado a presidir actualmente el Andorra Club Gel, que acoge el patinaje artístico sobre hielo, y la Unió Esportiva Santa Coloma, un consolidado club de fútbol de la primera división andorrana y con la mayor cantera del país.

La familia
Padre de Pere y de Pau
A nivel familiar me siento muy orgulloso de mi faceta como padre de Pere y de Pau. Pere Junior —sociable y humanista, emprendedor y polifacético— lidera hoy un innovador proyecto de coliving en Andorra. Pau —brillante y creativo, perseverante y luchador— es abogado especializado en fiscalidad estratégica internacional y cabalga entre Andorra y Dubái, desplegando talento entre dos mundos.

La familia
Catherine y Raúl
Más tarde, un nuevo proyecto de vida me ha regalado la posibilidad de seguir desplegando mi instinto paternal con Catherine, brillante graduada en Derecho que completa su formación con un exigente máster en ESADE y a quien espera, con toda seguridad, una gran carrera, y con Raúl, el benjamín, nuestro patinador sobre hielo, todo alma y espíritu de sacrificio, con un futuro esperanzador en el deporte si todo sigue como hasta ahora.

Compromiso
La Fundación Chrysalis
Como el grupo profesional y familiar que encabezo se siente especialmente motivado por devolver a la sociedad todo lo que la vida nos ha dado, nos hemos sentido en la obligación moral de impulsar una iniciativa que aporte su granito de arena para apoyar a aquellos colectivos que necesitan un empujón, especialmente los más jóvenes o los desfavorecidos por una situación social, económica o de salud.
Así, en breve, comenzará a andar la Fundación Chrysalis, pensada para potenciar el deporte de base en Andorra, ayudar a jóvenes con talento pero sin suficientes medios —con becas de deporte y/o de estudio— y echar una mano a iniciativas pensadas para quien lo necesite.

El gran hobby
La cocina
Y ahora sí, mi hobby principal, el que siempre ha estado aquí aunque a veces se esconda detrás de la agenda: la cocina. De pequeño era el típico «gordito glotón», lógico, porque estaba muy bien cuidado por dos cocineras de nivel celestial: mi abuela Trini y mi madre Maria Rosa. Recuerdo pasar ratos enteros mirando cómo cocinaban, fascinado por aquella magia cotidiana de las manos que saben.
Entre mi faceta organizativa y la vocación de «chef» doméstico, me he convertido en un especialista en impulsar encuentros gastronómicos con familia y amigos. Me gusta la buena comida y, si va maridada con buenos vinos, mejor; eso sí, siempre con moderación y con una buena conversación, que es como se disfruta de verdad.
“Así pues: sí, soy abogado, soy andorrano, me interesan los proyectos que ayuden a garantizar el futuro de mi país, me gusta ser padre y desplegar mi instinto protector. Y si algún día pasas por casa, lo más probable es que, antes de hablar de nada, te pregunte: «¿Tienes hambre?».
Pere Augé

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